Lo más normal del mundo, es que se bañen a los bebés una vez al día, de hecho, lo más común para los padres es hacerlo durante la noche ya que de esta forma ellos terminan completamente laxados y duermen mucho mejor. Sin embargo, el baño es mucho más que eso.

El baño debe ser un momento de relajación para el bebé, donde pueda divertirse y al mismo tiempo limpiarse. Además, debemos estar conscientes de que a pesar de que los bebés sean conocidos por tener una piel perfectamente lisa, también pueden sufrir de acné, eczema y sarpullidos. Esto debido a su consumo de leche, la cual tiene demasiada grasa, a la ropa que utilizan o simplemente por el ambiente. Cuando esto ocurre, muchas mamás primerizas se asustan ya que no entienden lo que está sucediendo, sin embargo, es mucho más común de lo que crees y la solución puedes encontrarla dentro de tu propia casa.

Una de las mejores soluciones cuando tu bebé presenta alguno de estos problemas, es optar por un baño de avena casero. Sin duda alguna la avena es uno de los remedios naturales más curativos y mejores para un buen rostro sin importar la edad ya que la hidratan, y al estar llena de antioxidantes pueden limpiar nuestro rostro a profundidad, finalmente sus propiedades antiinflamatorias son ideales para desaparecer las rojeces que pueden existir. De esta forma, los niños de avena son ideales para desaparecer el sarpullido de tu bebé en el menor tiempo posible.

Así, con este sencillo baño, puedes curar la piel seca, la costra láctea, el sarpullido ya sea por el calor o por el pañal, las reacciones alérgicas, y cualquier tipo de rosácea de la piel de tu bebé.

A continuación, te contamos como hacer el baño de avena para hacer la hora del baño algo distinto y relajante:

Hacer un baño de avena en casa no es para nada difícil, ya que los ingredientes probablemente ya los tengas. En primer lugar, debes asegurarte de tener el tipo de avena adecuado, necesitarás avena coloidal la cual es la que esta molida en polvo por lo que se disuelve más fácilmente en sustancias líquidas como el agua.  Si no tienes este tipo de avena no debes preocuparte, una excelente opción es que puedas utilizar avena normal y molerla un poco dentro de una procesadora o si gustas en una licuadora hasta lograr la textura deseada.

Una vez que tengas la avena lista, debes llenar la bañera de tu bebé con agua tibia, no demasiado caliente ya que de lo contrario puedes ocasionar que la piel de tu bebé se reseque y le cause molestias. A medida que vas llenando el agua, comienza a espolvorear la avena dentro de la bañera hasta que esta quede completamente disuelta y tenga un color lechoso.

Según nuestros cálculos para una bañera estándar necesitarás aproximadamente una taza de avena mientras que para una bañera de bebé un tercio de taza. Cuando el baño esté listo, es momento de llevar a tu bebé durante unos diez o quince minutos, según este acostumbrado.

Finalmente, después del baño asegúrate de limpiar su piel a toquecitos y ponerle una crema hidratante. Así de fácil puedes comenzar a ver grandes cambios, te recomendamos que optes por este tipo de baño dos veces por semana hasta que comiences a ver los resultados deseados y ya después, lo hagas cada que creas necesario. Recuerda que también puedes utilizarlo tu si tienes problemas similares, el baño de avena no tiene edad y funciona para todo tupo de piel.

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